Descubre las claves que te permitirán generar confianza SIEMPRE
Confianza: un bien escaso
Consideramos importante que nuestras allegados, clientes y colaboradores confíen en nosotros ¿verdad?
La confianza establece fuerte lazos humanos en relaciones personales (amistad, amor, etc); también juega un papel importante en nuestras relaciones profesionales ya que son la base de la entrega de nuestro valor en forma de producto o servicio y también, como forma del sustento a largo plazo de dicha entrega: sin confianza la persona no recibirá lo que tenemos que ofrecerle y, por supuesto, nunca jamás lo recomendará a otras personas.
Ahora bien, ¿qué es exactamente la confianza? ¿Qué es lo que tenemos que hacer para que alguien confíe en nosotros? ¿Qué cualidades vemos en las personas que hacen que de manera inconsciente confiemos ellas?
De manera sistemática me encuentro con personas que minan la confianza de su entorno sin ser ni siquiera conscientes. Tal vez ni siquiera tú seas consciente de que estás minando la confianza de las personas con las que interactuas en tu día a día… hasta hoy, claro.
Existen varias condiciones que se tienen que dar para que finalmente generemos confianza (o en contrapartida, para que nosotros confiemos en alguien).
Sigue conmigo: estás a punto de descubrirlas.
1# Sinceridad
La sinceridad y honestidad generan confianza. Así, ocultar o faltar a la verdad con la pretensión de impresionar, quedar bien o contentar a todo el mundo acaba pasando factura tanto en tus relaciones profesionales como en tu relación personal contigo mismo. ¿Te fiarías de una persona que te miente?
Mentir no sirve en las relaciones humanas verdaderas. Has de ser tú. Auténtico. Genuino. Único. Lo bueno de ser siempre tú es que ya no tienes que fingir nada en ningún momento, ¿no es genial? Además, esta actitud te convierte en una persona en cierto modo predecible así que esos allegados, clientes o colaboradores que siempre te buscan por cómo eres, siempre te encontrarán.
Aquí me gustaría hacer una pequeña puntualización: piensa en la sinceridad como el arte de “no mentir”. ¿Por qué digo esto? A veces somos sinceros en situaciones donde no tenemos por qué dar nuestra opinión o donde tal vez nuestras palabras honestas no sean necesarias. Por ejemplo: imagina que llegas al trabajo y un compañero te espeta de forma sincera: “Oye, ¡qué bufanda más fea llevas! ¡Es horrible!”. ¿Cómo te sentirías? Ha sido un comentario sincero, sí, pero, ¿realmente era necesario?
Como siempre: cada situación es distinta. Tan solo quiero mostrarte que la honestidad a toda costa, a cualquier precio y en todo momento no tiene por qué ser siempre la mejor opción.
¿Quieres generar más confianza en tu entorno? No mientas, nunca. Fácil, ¿no?
2# Compromiso
La sinceridad es importante. Así todo, de nada sirve que de manera sincera te comprometas a hacer algo si luego no lo cumples. Tal vez de manera honesta y sincera le has dicho a tu cliente que tendrías el trabajo listo a lo largo del día pero, vaya, te surgieron imprevistos y finalmente incumpliste tu compromiso. Fuiste honesto al comprometerte, cierto, pero… ¿para qué?
Cumplir con los compromisos que libremente has adquirido genera confianza.
Mira, cuando no cumples una promesa del tipo que sea crearás un precedente y la otra parte ya nunca jamás tendrá la seguridad absoluta de que cumplirás lo acordado; tendrás que emplearte muy muy a fondo para volver a ganarte a la otra persona (si es que lo consigues).
El compromiso al igual que la sinceridad tienen algo en común: si te pillan en algún renuncio, estás acabado.
Hazte un favor: si te comprometes a algo, hazlo. Si no, directamente no te comprometas o deshaz el compromiso a tiempo.
3# Respeto
Un aspecto no menos importante a la hora de generar confianza es el respeto, entendiendo respeto como esa manera de relacionarte con la otra parte de modo que en ningún momento y a ningún nivel interfieres en su vida de manera negativa.
Respeta el espacio de los demás, no presiones, no te inmiscuyas en el territorio vital y profesional de la otra persona, no hagas perder el tiempo a la otra parte (una de las formas más grandes a mi juicio de mostrar respeto).
Respetar también significa honrar a la otra persona con aquello que entiende que es importante. Por ejemplo, al inicio de mis conferencias o seminarios siempre pregunto a los asistentes si les importa esperar 5 minutos más para esperar a algún “rezagado”. Preguntar es importante: puede que no estés respetando el tiempo de las personas que sí que han hecho lo posible por estar a la hora en el evento.

4# Escucha
Escuchar es importante. Más que “escuchar” lo que diría que realmente genera confianza en la otra persona es el hecho de sentirse escuchado. Este punto cobra especial relevancia en conversaciones dentro del mundo profesional.
Tienes que asegurarte por todos los medios de que la otra persona se siente entendida con aquello que te está transmitiendo, te invito a que sigas las siguientes pautas si quieres que la otra parte se sienta realmente escuchada:
- Mientras escuches no pienses cómo te afecta, ni juzgues, ni trates de aportar soluciones (salvo que te lo pidan expresamente). Solo trata de comprender lo que te están contando.
- No interrumpas, salvo para aclarar algo que consideras importante para seguir el hilo.
- Deja siempre claro que estás siguiendo la conversación. Asentir con la cabeza, gestos acordes a lo que estás escuchando, expresiones del tipo “Ajá” o “¿En serio?” o “Claro” o “Ya veo” o “Ya entiendo” pueden tener cabida aquí.
- Cuando consideres oportuno puedes resumir lo que te ha contado. Esto por un lado garantiza que hayas comprendido todo plenamente y más importante: demuestra a la otra persona que efectivamente has estado ahí, escuchando.
Ya sé, ya sé… lo más sencillo es simplemente seguir haciendo lo que hacemos habitualmente: interrumpir al que está hablando con todas las ideas, opiniones o recuerdos que nos pasan por la cabeza relacionados lo que nos están contando. Esto a veces es divertido, no lo niego. Eso sí, si lo que quieres es que la persona que tienes delante se sienta entendida de verdad, amigo/a, no vayas por ahí.
Recuerda: ganarse la confianza de alguien lleva tiempo; perderla tan solo lleva un instante.
No dejes nada al azar. Estate siempre alerta en todas tus relaciones humanas ya que un simple descuido podría minar toda una relación de confianza.
Te invito a que veas la confianza como una hoja de papel: una vez que la arrugas, jamás volverá a ser perfecta.
El mundo te necesita. El mundo necesita confiar en ti. Necesitamos confiar en ti. Sal ahí fuera y gánate nuestra confianza.
Escribe tus comentarios, dudas o aportaciones en este post!!
Foto de portada: Nicoletta Raftu a través de shutterstock


Deja un comentario