
Descubre por qué cada vez te tiene que importar menos tu CV
Origen del sistema educativo (y del CV)
Hace no muchos años el CV no existía. Existían personas… Y eso era todo.
En el siglo XIX, en pleno auge de la Era Industrial, muchas de las labores del campo fueron mecanizadas así que las personas comenzaron a desplazarse a las ciudades (donde había mucha necesidad de mano de obra) para ganarse la vida. Así se se crearon las primeras escuelas: lugares en los que estas personas (profundamente humildes y en su mayoría analfabetas) aprendían un oficio de modo que pudiesen entrar en la cadena de producción.
Y así, las personas comenzamos a vender nuestro tiempo a cambio de dinero. Y estuvo bien…, al menos al principio; no olvidemos que este sistema mejoró la vida de muchísimas personas (nuestros padres vivieron mucho mejor que nuestros abuelos).
Aunque también provocó un efecto no deseado, un daño colateral: dependencia. Las personas nos volvimos dependientes. Dependientes del sistema. Dependientes del acceso (o no) a una formación determinada. Dependientes de una empresa que nos dejase entrar en su cadena de producción. Dependientes de un Estado que se haga cargo de nosotros cuando ya no podamos seguir produciendo en una cadena de montaje, de tipo que sea.
Luego, concepto importante: el sistema educativo no busca tu felicidad, ni tu realización. No busca que encuentres tu talento natural ni tampoco busca que te conozcas mejor a ti mismo. El sistema educativo solo busca convertirte en un operario (más o menos sofisticado, dependiendo de hasta dónde decidas llegar en tu formación) para posteriormente acceder a una cadena de producción. Punto.
Y así, amigos/as comenzamos a escribir nuestro primer CV en base al tipo de operario que hemos decidido ser. Dejamos de ser personas con nuestra propia identidad, esencia y talentos para empezar a ser todo lo que podamos escribir en un papel…, y que nos permitiese ser un eslabón más de una cadena de producción, claro.
Qué romántico, ¿verdad?
El fin de la Era Industrial y la muerte del CV
Te voy a dar unos cuantos datos:
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¿Qué significa esto? Significa que el sistema está en profunda decadencia. El sistema ya no sirve para lo que ha sido creado.
Por un lado el sistema genera profunda insatisfacción (10 personas se quitan la vida al día, esto personalmente me parece terrible); muchas personas viven ancladas a la queja y, lo peor de todo, esperando que alguien les solucione la vida. Nos hemos vuelto dependientes del sistema; y la dependencia mina la autoestima y hace que no asumamos ni siquiera la responsabilidad de nuestros actos ni de nuestra situación (son otros los tienen la culpa de todo).
Por otro lado el sistema ya ni siquiera sirve para lo que ha sido creado; estamos instando a los jóvenes a que sigan estudiando carreras con salida cuando la realidad es que no hay puestos de trabajo esperando para estos jóvenes (con la correspondiente frustración). Además, el poco empleo que hay disponible es precario: cada vez se paga peor y es más temporal.
Existe también la problemática de las personas que se ven sin empleo con más de 40 o 45 años y se sienten defraudadas, desahuciadas, desnudas. Claro. Es que se han creído eso de que el sistema proveerá para siempre… Pero el sistema ya no da más de sí.
Hey. Todo mi respeto para estas personas. Yo fui una de ellas durante mucho tiempo. Me quisieron vender todas las motos del concesionario… y las compré. Todas.
Pero nunca más.
No se a ti, pero a mí todo esto me huele a decadencia. Siento que si quiero un futuro para mí y para las personas que dependen de mí debo alejarme de esta vorágine de precariedad.
Voy a ser taxativo: no hay nada bueno en la Era Industrial. Tienes que comprender en qué contexto histórico, social y económico te encuentras si aspiras a tener un futuro abundante, en todos los sentidos. ¡Eh! No se trata de ser antisistema, se trata de entender dónde te encuentras para aportar valor al mundo dentro del sistema pero emancipado del sistema.
¿Cómo dices?
Tranquilo/a. Solo sigue leyendo.
Claves de la abundancia: talento y creatividad
Entonces, si el sistema está en decadencia… ¿En qué sistema nos encontramos?
Te cuento la buena noticia: ya no vivimos en la Era Industrial, estamos metidos de lleno en la Era de la Información.
Una Era en la cual el acceso a la información se ha democratizado (es cuasigratuito acceder a todo el conocimiento de la humanidad) y donde el potencial humano está en su máximo apogeo (¿sabías que generamos un 50% más de alimentos de los que podemos consumir?).
Además, vivir en la Era de la Información es algo fantástico, ¿sabes por qué? Porque ya no es necesario tener dinero para generar riqueza.
En la Era Industrial la fuente de la riqueza era el Capital; es decir, tenías que tener dinero para formarte si luego querías generar dinero (bien por cuenta propia o ajena). Lo maravilloso de la Era del Conocimiento es que la fuente de la riqueza ya no es el Capital, sino el talento y la creatividad.
La abundancia económica en la nueva Era no te llegará proporcionalmente a tus títulos, masters, posgrados o certificados de idiomas; te vendrá proporcionalmente al valor que aportas al mundo en base a cómo utilizas la información disponible filtrada por tu talento y creatividad (independientemente del origen de dicha información).
Mira, el mundo pertenecerá muy pronto a los solucionadores, elevadores, facilitadores y mejoradores; independientemente de su educación formal previa.
Y muy importante: tal vez haya escasez de puestos de trabajo, es cierto. Pero déjame decirte algo crítico: hay trabajo para todos. Todavía hay infinidad de cosas que tú concretamente puedes mejorar. Descubre dónde eres imprescindible y comienza a trabajar solucionado o mejorando. Esa es la clave de la abundancia: aportar valor ahí fuera.
Primero encuentra tu talento. Luego fórmate
Hey! No se trata de demonizar la formación ni de denostarla. ¡Qué va! Formarse es algo necesario.
Eso sí, no te despistes. El orden no es: me formo y luego me busco la vida de eso en lo que me he formado (modo Era Industrial activado).
El orden correcto es:
- Descubro mis habilidades naturales.
- Me formo y practico mucho mis habilidades naturales (desarrollo mi Talento).
- Descubro dónde quiero contribuir (descubro mi Visión del mundo).
- Pongo mi talento al servicio del contexto donde quiero contribuir (encuentro mi Misión vital).
- Me formo de manera continua para asegurarme de aportar siempre el máximo valor posible.
Vaya! Así que formarse al final sí que es importante. Pero no te equivoques, lo importante es el valor que aportas al mundo, no la formación en sí misma. La formación tan solo es un medio. La formación solo es una herramienta.
No caigas en la trampa de centrar tu vida y basar tu futuro solo en la formación. La cultura del merecimiento me da dolor de estómago. Tú te lo mereces todo, pero no porque te hayas sacrificado estudiando durante muchos años o porque hayas gastado mucho dinero en ese curso maravilloso; te lo mereces todo por lo que puedes aportarle al mundo a través de tu potencial único como ser humano, independientemente de tu formación.
Ten una cosa clara: antes de recibir tienes que aportar algún tipo de valor al mundo. Esta máxima es aplicable a cualquier contexto vital.
De empleado a emprendedor
El mundo te necesita. Y te necesita aportando tu talento único en ese contexto que tanto te importa.
Tienes que emprender. Emprender significa hacerte cargo de ti mismo de manera consciente. Significa entender que todo lo que te sucede es un resultado de algo que piensas, dices o haces. Significa asumir la responsabilidad de tu propio devenir, asumir la responsabilidad de ser LIBRE.
No es mi intención demonizar las empresas. Puedes emprender y compatibilizarlo con un trabajo como asalariado, claro. Cada vez hay mas organizaciones que entienden la nueva época en la que vivimos y buscan personas libres, talentosas y con hambre de realización.
Eso sí, procura no depender solo de un pagador. Procura no depender a largo plazo de algo que no seas «tú», jubilación incluida.
¿No sabes por dónde empezar? Te invito a que leas estos posts:
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Era Industrial o Era de la Información: ¿dónde prefieres vivir?
Yo amigos/as, lo tengo clarísimo.
Besos.


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