Descubre si realmente deseas tu objetivo.
¿Tu objetivo es realmente tuyo?
Muchos de los objetivos que nos proponemos no son en realidad «nuestros«. Bueno, sí lo son en el sentido de que de algún modo nos convencemos de que «tenemos que conseguirlos» aunque en realidad son una especie de objetivos autoimpuestos. Nos sentimos obligados a cumplirlos, aunque en realidad nos importan poco.
Echa un vistazo atrás. ¿Todos los objetivos que te has puesto en la vida han sido elegidos por ti?
Recuerdo el día que aprobé la última asignatura de mi carrera; no tuve ninguna sensación de haber conseguido algo… más bien diría que tuve una sensación de alivio, de haber quitado un problema de mi vida. Ahora, con perspectiva me doy cuenta de que esa carrera universitaria la había elegido apelando a que tenía mucha salida y a una necesidad de encajar en el mundo, aunque en realidad me interesaba más bien poco. ¿Fue un objetivo durante muchos (y largos) años de mi vida? Sí. ¿Fue realmente un objetivo que deseaba? No, en absoluto.
Esto es tan solo un ejemplo, no tiene por qué coincidir contigo; tal vez tú sí que has estudiado la carrera universitaria que realmente has deseado o tal vez ni siquiera has estudiado una carrera.
La pregunta aquí es: ¿realmente todo (TODO) lo que te has propuesto hacer en tu vida ha sido algo que siempre has querido hacer? Si tienes entre 18 y 100 años, déjame ponerlo en duda.
Eh! Como siempre, no estoy deslegitimizando ni juzgando ninguna de las decisiones que hayas tomado en tu vida; solo quiero que seas consciente de dichas decisiones. Solo quiero hacerte pensar.
Te invito a que hagas una lista de todas las cosas que han sido objetivos en el pasado aunque realmente no era algo que sentías que realmente querías conseguir eso en ese momento particular. Te paso algunos objetivos autoimpuestos de mi lista particular:
- Estudiar una carrera universitaria.
- Mantener en secreto una relación sentimental durante varios meses.
- Terminar un proyecto laboral en el extranjero (me llevó hasta 3 años).
Objetivos autoimpuestos
Muchas veces nos ponemos obligaciones a nosotros mismos. Tenemos muchos «tengo que» o «hay que» en la cabeza y nos convencemos de que no tenemos más opción que hacerlo.
Déjame decirte algo: no tienes por qué hacerlo. Tienes opciones. Es solo que crees que no las tienes. Pero las tienes.
Ey, es totalmente legítimo creer que «tienes que» hacer algo. Lo respeto. Te respeto. Estás bien. Si has llegado hasta este punto del post sabrás que yo también me he autoimpuesto objetivos y siempre me ha gustado que respetasen mis decisiones, aunque fuesen en cierto modo incongruentes en mi fuero interno..
Lo que quiero transmitirte es que en realidad no es tu objetivo. No es un objetivo bien formado desde un punto de vista metodológico. Solo podemos hablar de objetivos verdaderos cuando realmente deseamos alcanzarlos en cuerpo y alma. Ese objetivo nos tiene que empujar a la acción y su consecución nos debe de cargar las pilas.
Te muestro a continuación una herramienta para aportar un poquito de luz y consciencia a este tipo de objetivos y para que, si quieres, transformes tu objetivo de modo que sea algo por lo que merezca la pena invertir tus recursos.
¿Listo?
Herramienta #: ama a tu objetivo
1# Preguntas para despertar la consciencia
La pregunta inicial que deberás hacerte es: «¿Realmente quiero conseguir este objetivo?» La siguientes preguntas te ayudarán a añadir más perspectiva. Recuerda: para conseguir algo siempre vamos a tener que dedicarle recursos (tiempo, conocimiento, etc) que podríamos dedicarle a otro aspecto de nuestra vida.
- Si no hago nada: ¿qué es lo peor que puede pasar? ¿qué es lo mejor que puede pasar?
- Si lo consigo: ¿qué es lo mejor que puede pasar si lo consigo? ¿qué es lo peor que puede pasar si lo consigo?
2# Decide si tu objetivo es realmente «tuyo»
Con las preguntas anteriores: ¿qué conclusión tienes? ¿Realmente es un objetivo deseable? ¿Es este un objetivo que va a marcar una diferencia en tu vida? Si sientes que eso que anhelas realmente lo deseas, fantástico, ¡a por ello!
Si no es el caso, pasa al siguiente punto.
3# Toma el control: transforma tu objetivo hasta hacerlo deseable
Bien, ahora: ¿crees que tu objetivo no te pertenece del todo? Respira. Piensa que incluso los objetivos autoimpuestos están ahí por alguna razón. Algo en realidad quiere ser honrado, escuchado. Está bien. Estás bien. Ahora, sigue los siguientes pasos:
- ¿Cuál crees que es la intención positiva de dicho objetivo? ¿Qué tratas de honrar mediante ese objetivo? Por ejemplo, cuando estudié la carrera, trataba de satisfacer la idea de que «es importante para mis padres» y de que «necesito acceder al mercado laboral».
- Ahora, piensa: ¿cómo puedes transformar tu objetivo (o incluso crear uno nuevo) de modo que puedas satisfacer la intención positiva (resultado de la pregunta anterior) y, al mismo tiempo, sientas que dicho objetivo es deseable y que te pertenece al 100%? En su momento, tal vez hubiera funcionado hablar con mis padres y decirles que quiero llevar una vida de provecho (importante para mis padres) pero que necesitaba tomarme tiempo para conocerme y saber cuál es la dirección que quería tomar en mi vida.
- Escribe el nuevo objetivo y vuelve al punto #1. Repite el proceso hasta que no pases del punto número #2.
Ahora, dime: ¿deseas realmente tu objetivo? Escribe tus comentarios, dudas o aportaciones en este post!!
¿Quieres ampliar información? Vuelve al artículo «Cómo formular objetivos«


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